miércoles, 29 de febrero de 2012

La diputación de Málaga debe actuar

A DIFERENCIA DE OTRAS PROVINCIAS, LA DIPUTACIÓN DE MÁLAGA TIENE PRESTIGIO E INFLUENCIA EN LA PROVINCIA.
Circunstancias que el nuevo presidente, Elías Bendodo, debería utilizar en el empeño de crear empleo. Existen procedimientos con que crear en los pueblos. Con muy baja o nula inversión, muchos puestos de trabajo.
BENDODO TIENE QUE ESFORZAR EL MAGÍN

viernes, 24 de febrero de 2012

EL MUNDO SE NOS ESTÁ HUNDIENDO... ¿NO HAY NADA QUE HACER?

La Diputación malagueña (de cuyas funciones se ha discutido mucho recientemente) tendría una útil misión que desempeñar para frenar la descomposición de nuestra economomía.

HAY MANERAS DE CREAR PUERTOS DE TRABAJO MUY BARATOS O GRATIS. PERO LA DIPUTACIÓN TIENE QUE ACTUAR.

lunes, 20 de febrero de 2012

EL DESTINO RESERVADO A MÁLAGA POR EL GURÚ DEL PSOE, GUERRA, ES CONVERTIRSE EN UNA ALDEA SI NO SE LIBRA DE LA JUNTA

De hecho, lleva más de treinta años de cayendo por la intervención activa y en c ontra de nostros por parte del PSOE y la burrocracia sevillana.

Tienen demasiadas cuentas pendientes con nosotros.
SI SE NOS PERMITIERA RECLAMAR, HAY MALAGUEÑOS QUE CALCULAN
LA DEUDA DE LA JUNTA CON MÁLAGA EN 16.000 millones de euros.
Antonio Romero afirmaba que Málaga había sido obligada a financiar los fastos sevillanos del Quinto Centenario, que los sevillanos robaron a Huelva.

Con el PSOE en la junta, tenemos que salirnos. Con el PP, también.
MÁLAGA NECESITA RECUPERAR LA AUTONOMÍA QUE PERDIÓ EN 1978

viernes, 17 de febrero de 2012

Trato de crear un foro libre en Málaga

Visita clubbellasartesmalaga.

Es un blog desde el que trato de im pulsar la fundación de un foro para iniciar nuestro futuro malagueño, sin partidos ni influencia ninguna

jueves, 16 de febrero de 2012

FOMENTO PIDE A EUROPA QUE "NO OLVIDE" EL TREN LITORAL DE MÁLAGA

ESTO NO ES EXACTAMENTE LO QUE SE NOS HABÍA PROMETIDO.

La solicitud dibuja el tren litoral malagueño como un "apéndice" del eje a Sevilla, que es lo que la junta y también el nuevo gobierno consideran necesario.

Estamos demasiado cerca de Sevilla y demasiado lejos de los intereses de los gobiernos.

INSTITUCIONALMENMTE, SOMOS MENOS IMPORTANTES QUE DOCE CAPITALES DE AUTONOMIA MUCHO MÁS PEQUEÑAS QUE MÁLAGA Y TAMBIÉN SIGNIFICAMOS MENOS QUE MELILLA Y CEUTA, QUE YA ES DECIR.

EL TREN LITORAL ESCAMOTEADO -ESPECIALMENTE POR CULPA DE LA JUNTA-PSOE- ES UNA PRUEBA MÁS DE QUE LOS MALAGUEÑOS TENEMOS QUE LIBRARNOS DE LA TIRANÍA SEVILLANA,.

Viva Málaga libre.

martes, 14 de febrero de 2012

EL DEBER DE HONRAR A NUESTROS MÁRTIRES



En Málaga, donde con tanta frecuencia perdemos la memoria, por fortuna (y a partir de mi novela “La desbandá”) se habla mucho actualmente de uno de los episodios más atroces que nos ha tocado vivir.

Aquí, una ciudad a medio camino entre el paraíso y el abismo, actúan fuerzas extrañas; deben de ser una suerte de demonios revoltosos y pícaros aliados con ángeles circunspectos, dedicados en cuerpo y alma, sobre todo en alma, a borrar los archivos de los intrincados engranajes del pensamiento colectivo. Una especie de virus “Viernes 13” inoculado en el disco duro de nuestro ordenador mental.

Por esa razón, apenas recordamos quiénes somos. Quien sufre de amnesia, deja casi de ser una persona al no conocer su origen, quiénes fueron sus padres, en qué circunstancias nació, cuáles son su nombre y apellidos o su número de identificación fiscal. Se convierte en un simple individuo, como una res en manada.

Los malagueños apenas recordamos que somos uno de los núcleos urbanos más antiguos de Europa; no nos recreamos con los vestigios antiquísimos que aparecen por doquier bajo nuestros cimientos; no exhibimos orgullosamente nuestra Lex Flavia Malacitana que nos consagró como municipio autónomo mucho antes de que ciertas arrogantes ciudades hubieran nacido; no nos jactamos de los incontables episodios de resistencia heroica contra los invasores; no lamentamos ni lamemos las heridas de tantas epidemias, asaltos, quemas de la ciudad o genocidios de los que fueron víctimas nuestros ancestros. Para no evocar, ni rememoramos nuestras glorias.

Así, de tanto no recordar, a los ojos foráneos aparecemos como recién nacidos en una anodina e insignificante urbe recién fundada.

Inclusive, habíamos callado hasta hace muy poco el penúltimo de nuestros suplicios históricos: el tumultuoso éxodo sufrido por antepasados de casi todos nosotros alrededor del 7 de febrero de 1937. Todos, todos casi sin excepción, tenemos alguien, un tío, unos padres, unos abuelos o unos bisabuelos que padecieron aquel tormento, aquella pesadilla, aquel seísmo monstruoso. Y muchos de nosotros perdimos parientes, porque fueron muchos los fugitivos malagueños que murieron sobre el asfalto de la carretera, despeñados en los precipicios o disueltos entre cañaduces y espuma de la mar.

Sobre la Desbandá de Málaga se extendió un manto de silencio desde el mismo 8 de febrero de 1937. El silencio aprovechaba a los dos bandos enfrentados. Los unos, porque no actuaron a nuestro favor y los otros, porque se excedieron actuando en nuestra contra. El recuerdo del drama permaneció sólo en la memoria atormentada de quienes más derecho y más necesidad tenían de olvidarlo, los que lo padecieron. Y éstos, los sufrientes, los que perdieron esa noche o las sucesivas a sus padres, a sus hijos o a sus hermanos, se encontraron luego con la ofensa del silencio pactado porque convenía a los dos bandos; de manera que no encontraron el consuelo de la solidaridad ni tampoco pudieron recibir pésames ni palabras de aliento. Nada. El silencio como una tumba y como un sudario de hielo sobre la sangre derramada y sobre unos enterramientos que ni siquiera sabemos dónde están.

Ahora, bienvenido sea, se quiere, por lo menos, crear una especie de “Bosque de los ausentes” en Torre del Mar, uno de los escenarios del drama. Dicen que lo impulsa la Diputación Provincial de Málaga y existe ya un diseño. Gracias sean dadas a los dioses misericordiosos. Por fin los mártires de la Desbandá de Málaga van a recibir un homenaje de los muchos que merecen.

Pero…

Durante los últimos treinta años, Málaga viene siendo muy generosa en la cesión de sus prerrogativas. Demasiado generosa. Y pudiera ser que con renuncia parecida a una actitud suicida. Ninguno de los organismos e instituciones capitales de la Costa del Sol tiene a Málaga por sede, ni aun los que le corresponde legalmente. A causa de la voraz mecánica engrasada por intereses que nos son ajenos y por nuestro desmemoriado desinterés, Málaga es en la actualidad la capital de provincia menos capital de provincia de todas las capitales de provincia de España. Conviene tener en cuenta que desde el punto de vista protocolario, esta viejísima ciudad, la sexta más poblada de España, es menos importante que Melilla o Ceuta.

Y, sin embargo, hablamos ya con desparpajo y asiduidad de la “Zona Metropolitana de Málaga”. ¿En torno sólo al factor demográfico? Somos una gran población, que no una gran ciudad, porque nuestra amnesia nos ha conducido a dar de lado al concepto de Polis clásica, la ciudad como ágora civilizadora, como polo de las capacidades creativas, impulsora de los intereses e iniciativas y generadora de inquietudes y cultura. Sin instituciones, sin asambleas, sin cámaras, sin parlamentos, sin organismos rectores no hay Polis, sólo ciudad dormitorio.

De peligrosísima manera, metimos en el cajón del olvido nuestra principal seña de identidad, el martirio de Ciriaco y Paula, una de las tradiciones más bellas y antiguas de Andalucía. Ciriaco y Paula ingresaron en ese cajón infame a causa de un par de exabruptos cometidos entre el siglo XIX y el presente por un ángel desorientado y por un demonio maldito. Igual que habíamos metido hasta hace muy poco el martirio de la Desbandá de Málaga. Tanto olvidamos esta tradición fundamental de Málaga, que próximo a cumplirse los 1.700 años del martirio de Ciriaco y Paula, el 18 de junio, nadie habla de ello ni ha organizado los fastos que tendrían lugar en otra urbe menos desmemoriada al cumplirse el XVII centenario de su más valiosa leyenda urbana.

Los mártires de la Desbandá de Málaga fueron en su mayoría capitalinos y huían de la maldición de los dioses, semejante a la de Sodoma y Gomorra, que se precipitaba sobre la capital malagueña. Por eso, y no sólo por eso, es a la ciudad de Málaga a quien corresponde el derecho y el deber de honrarlos. Es aquí donde tendríamos que alzar un monumento inmenso, tan inmenso como fue la tragedia. Somos nosotros, los capitalinos malagueños, quienes tenemos que realizar el esfuerzo de reunir los medios y de encontrar el sitio, ante el mar de Alborán que fue testigo rumoroso del drama, donde con aportaciones de todos (y en primer lugar de las instituciones) levantar ese monumento unitario y desprovisto de rencor donde se solidifique el dolor que tanto nos acongoja.

Cuando vivía en Brasil, asistí dos veces a una ceremonia maravillosa. La noche de fin de año, los fieles de la iglesia sincrética de Umbanda homenajean a su diosa del mar, Iemanjá, lanzando flores al rompeolas. Es fascinante contemplar el rito de noche, desde una ventana más o menos alta de Copacabana; vestidas de blanco, millares de personas se acercan a la orilla con velas encendidas en la mano, entre cánticos al son de tambores y van arrojando las flores al agua. Cuando amanece, el rebalaje se ha convertido en un mecido y ondulante jardín multicolor. La primera vez que lo vi, lo primero que se me ocurrió fue que ésa podría ser, entre Málaga y Motril, una bonita y emocionante manera de honrar a los mártires de la Desbandá de Málaga.

Tenemos que alzar y celebrar un monumento en la capital que agrupe y condense todas las sinergias, en recuerdo de la Desbandá de Málaga. Porque son muertos de todos los malagueños y a todos los malagueños nos compete honrarlos.

domingo, 12 de febrero de 2012

El gobierno juntero sevillano, contra Málaga Capital.



Todo el que tenga memoria y un mínimo de capacidad de observación, sabe que Málaga es ahora mucho menos autónoma que en los años setenta (¡Qué digo menos! El trato de la madrastra a Cenicienta sería amantísimo comparado con el que nosotros recibimos). La autonomía nos ha hecho a los malagueños menos autónomos y más dependientes de lo que fuimos jamás en 3.000 años de historia.

Ni los terribles cartagineses nos sojuzgaron y aplastaron tanto. La autonomía nos ha forzado a ser “pasotas” de nuestro destino, pasotas hasta de nuestros propios hijos, nos forzó a perder la iniciativa y ni podríamos compararnos ahora con nuestros emprendedores abuelos del siglo XIX.
La autonomía nos ha forzado a desvirtuar nuestro escudo y ya Málaga no puede ostentar con legitimidad el título de “muy denodada y la primera en el peligro de la libertad”.

La autonomía ha logrado que seamos mansos, indiferentes e indolentes. La autonomía comete contra los malagueños toda clase de vejaciones, sin que nuestros “representantes” digan ni mú.
Nunca tuvimos, como ahora, una bota permanentemente encima dispuesta a reventarnos.
NO al tercer hospital, NO al Banco de Crédito, No al puerto turístico, NO a la capitalidad cultural europea, NO al corredor ferroviaio europeo, olvido truculento y deliberado del Guadalmedina, anulación de la Carretera de Arco, desmantelamiento institucional de la ciudad, vejaciones a nuestra universidad, indignante trato presupuestario, retrasos intolerables ( y muy sospechosos) de lo que nos “concede”…

¿Qué más necesitamos para entender que la política activa del gobierno sevillano no sólo margina a Málaga, sino que hace todo lo que puede por que desaparezcamos? ¿Qué más nos hace falta para comprender que así no podemos avanzar, que jamás podremos hacer nada grande ni nos dejarán intentarlo?
Treinta años de marginación, olvidos, insultos, “errores” pretendidamente involuntarios, desmantelamientos, postergaciones y presupuestos injuriosos son demasiados años de aguante. ¿Qué más necesitamos los malagueños echar a la junta enemiga e ilegal?
El cielo de Málaga está emborregado, ¿quién lo desemborregará?

viernes, 10 de febrero de 2012

LA JUNTA, UN INMORAL COMPLÓ SEVILLANO

En 1978, las prospectivas bancarias vaticinaban que Málaga sería la mayor capital de la mitad sur de España hacia 1993.
Sin ninguna duda, Málaga era la ciudad más desparpajada, dinámica y avanzada del SUR español. Llevaba muchos años creciendo a un ritmo del 3% anual, mientras Sevilla o Valencia no pasaban del 1%.
Cuando Felipe González y Alfonso Guerra, ambos sevillanos, se apoderaron del mando del PSOE, pergeñaron un compló dirigido a desarrollar a toda costa la ciudad de Sevilla y conseguir que superase a Barcelona. Para ello, consideraron indispensable parar Málaga y desposeerla de su arquitectura institucional. Alfonso Guerra tuvo el descaro de decirlo públicamente: MÁLAGA SE HA DESARROLLADO DEMASIADO; AHORA LE TOCA A SEVILLA. Frase que fue la primera consigna que circuló entre los psoístas sureños, los de Málaga inclusive, a fin de obedecer los designios de los dos gurúes: Había que desarrollar Sevilla “como fuera”, perjudicase a quien perjudicase. Durante los primeros ochenta, llegaban al ayuntamiento de Málaga funcionarios sevillanos a ordenarle a Pedro Aparicio que en “solidaridad” con Sevilla, aplacase las protestas de Málaga por los organismos y medios que se llevaban a diario. En cuanto se instauró (ilegítimamente) la junta, la domiciliaron en Sevilla; el primer presidente psoísta, Fernández Viagas, nos mintió de la siguiente manera: “Sevilla funciona como capital de la junta porque yo vivo aquí; para decidir si será Sevilla, Antequera u otro lugar, se convocará un referéndum”. Referéndum que, como es notorio, los pesoístas escamotearon.
Fuimos varios los periodistas que en Málaga hablamos de la inconveniencia de una capitalidad ejercida desde Sevilla. Esta ciudad no es central, sino excéntrica y su narcisismo ególatra la incapacita para poder ser ecuánime con otras ciudades que no se diferencian demasiado de ella. Varios periodistas de Madrid, muchos de Pueblo entre ellos, me llamaron que para insistir en que no detuviera mis protestas púbnñicas, porque “Andalucía fracasará mandada desde Sevilla”, como así ha sido.
Convencidos de que se iban a convertir en la nueva Barcelona, el compló sevillano forzó la historia para celebrar un centenario que pertenecía a Huelva y protagonizar un AVE que debió dirigirse a Barcelona y la frontera francesa.
Pero todos los esfuerzos de los diferentes gobiernos psoístas no han logrado los objetivos de ese compló. Los estados nazi-totalitarios que intentan jugar con los territorios a su voluntad, frac asan siempre. Sevilla, con una superficie provincial doble de ´Málaga, está poblada por una densidad del 50% de la malagueña. Es decir, Málaga tiene la mitad del territorio de Sevilla, pero tiene casi los mismos habitantes. Situación que no ha sido modificada por estos 30 años de abusos de la junta en cumplimiento del compló de González y Guerra.
LA JUNTA ES UN PODER ILEGÍTIMO, NACIDO DE UNA COMPO0NENDA INADMISIBLE, A LA QUE MÁLAGA NO DEBIÓ SUMARSE JAMÁS. El problema es que los psoístas de Málaga eran todos paracaidistas venidos de otros lugares. NI a Pedro Aparicio ni a los demás les entristecían las agresiones de la junta a Málaga. Agresiones que siguieron, siguen y NUNCA TERMINARÁN.
Creer que esto se solucionará sólo con un cambio de partido en el poder es desvariar e ignorar la realidad que tenemos. Los gobiernos de la junta serán siempre rehenes de una abultadísima burocracia sevillana que distribuye, margina, designa y roba para sí.
LA CIUDAD DE MÁLAGA NO TIENE MÁS POSiBILIDAD HISTÓRICA QUE LIBRARSE DEL YUGO SEVILLANO.

miércoles, 8 de febrero de 2012

COMO CONVERTIR EL MUELLE UNO EN UN GRAN ÉXITO


Aunque el Palmeral del Puerto y su horrísona pérgola son un bodrio amurallado, en cambio el muelle uno y el paseo de la Farola están quedando de dulce.
Desgraciadamente, no tiene pinta de que vaya a ser un gran éxito inmediato, aunque no cabe duda de que lo será a la larga.

Para provocar un explosivo éxito inmediato, harían falta dos cosas: Un nuevo Pepeleshe, que arrastrara masas con su mítico prestigio, y un par de pantalanes entre los grandes yates que ya amarran, para alquilar amarres a yates más pequeños. La longitud de tales pantalanes estaría limitada por la necesidad de facilitar las maniobras de los buques medianos que amarran en esa misma dársena.
PEPELESHE FUE LA “MOVIDA” DE MÁLAGA EN LOS 80. Allí se gestó el carnaval, el impulso del flamenco provincial, una generación poética, y varias celebridades humorísticas. Todavía hoy los cincuentones recuerdan con tal nostalgia el Pepeleshe, que lo ham mitificado casi al nivel del Chin itas.
Si alguien consiguiera que el inventor del Pepeleshe regentase un local del Muelle Uno, el éxito podría ser casi inmediato.
Lo mismo hay que decir de la instalación de un par de pantalanes sin amarres fijos, sino rotatorios.

viernes, 3 de febrero de 2012

FUNICULAR O TELEFÉRICO A GIBRALFARO



EL PLANTEAMIENTO MUNICIPAL SOBE EL FUNICULAR ES MUY MALO Y ABOCA AL FRACASO
Se proyecta un acceso que tendría el efecto de no interesar al público. Para ese viaje, no se necesitarían espuelas.

ES LÓGICO QUE NADIE QUIERA FINANCIARLO CON ESE TRAZADO
Si subiera por la Coracha, sería visible y apetecible para toda la ciudad.

PERO SERÍA MUCHO MÁS ATRACTIVO Y TURÍSTICO UN TELEFÉRICO DESDE EL RENOVADO MUELLE UNO

NO SUELEN GUSTARME LAS REALIZACIONES BARCELONESAS (COMO LA TORRE AGBAR, PLAGIADA DE LONDRES), pero el Tibidabo sí sería un buen ejemplo a tener en cuenta para Gibralfaro. Para que interesase financiar y, luego, utilizar el funicular o el teleférico, tendría que haber arriba más interés que sólo visitar la fortificación.

HACE MUCHOS AÑOS QUE SUGIERO UN PEQUEÑO PARQUE DE ATREACCIONES, QUE PODRÍA HACERSE DONDE AHORA ESTÁ UNO DE LOS APARCAMIENTOS.